Confirmado: Segundas partes nunca son buenas. Transformers: La venganza de los caídos llega a nuestro país con una campaña de prensa que nos habla de los "números". Que va a recaudar 900 millones de dólares. Que costó otros tantos millones filmarla por todo el mundo...

POR MARTIN CASANOVA

Transformers: La venganza de los caídos llega a nuestro país, con una campaña de prensa que nos habla de los "números". Que va a recaudar 900 millones de dólares. Que costó otros tantos millones filmarla por todo el mundo. Que el merchandising, que si Shia LaBeouf va a pasar de ganar 500.000 a unos cuantos millones... Pero, ¿qué tal el film? ¿Le hace justicia a la franquicia que nos emocionó en los '80? ¿Nos va a entretener como los dibujos animados y la primera versión con actores? Preparen los tomates para cuando asistan a la función... Pareciera que la "venganza de los caídos" es en realidad contra nosotros, los espectadores.

Perlas negras

Después de 147 minutos muy fastidiosos, uno se pregunta ¿qué clase de persona es Michael Bay? ¿Un director de cine o el principal auspiciante del ejército norteamericano? La presencia militar de los soldados yanquis se triplica en esta secuela respecto a la versión original. El argot, la tecnología, sus estrategias y la "buena onda" de quienes velan por la seguridad norteamericana casi son los exclusivos protagonistas de este film. Los autobots se limitan a ser el arma secreta del Ejército, entidad toma decisiones por encima de las del Presidente (Obama se esconde en un búnker apenas empieza el quilombo). Los mismos militares se vanaglorian de ser los que le otorgaron la "ciudadanía" a los Transformers, como si esa decisión le correspondiese no sólo a los Estados Unidos, sino a una rama secreta del ejército. Los belicosos muchachos no dudan en ignorar las directivas presidenciales, además de que se burlan de sus políticos y son tan copados que si un militar se rebela, todos se van atrás de él (all for one, one for all). Además de poco verosímil, pinta una imagen que parece más una propaganda de reclutamiento que una película pochoclera.

Y si eso fuese el principal problema... Además de querer vendernos al ejército yanqui, Michael Bay quiere que nos creamos que las universidades estadounidenses (en especial las que enseñan astronomía) están llenas de hermosas y flaquísimas modelos, que te garcharían sólo por mirarlas a los ojos... Está bien, en el guión está explicado que es obra de los insoportables hackers compañeros de habitación de Sam Witwicky (Shia LaBeouf) que desarrollan un software que preselecciona mujeres bellas para llenar el campus... pero no muy en el fondo sabemos que era la única forma de subir la apuesta de la hermosísima Mikaela (Megan Fox), cuya belleza casi no tiene comparación. Pero cuando una despampanante rubia intenta voltearse a Sam en el campus, sabemos que nos están tratando de vender pescado podrido. Yo también quiero ser un boludo (de hecho, lo soy) que intenta mantener una relación a distancia con Megan Fox mientras Isabel Lucas intenta montarme...

Así que ya tenemos una película bastante facha (el poderío militar de Estados Unidos es lo único que nos salvará de la aniquilación), a la que le sumamos que es totalmente misógina... ¿eso es todo?
Bueno, no. Alguien decidió que una secuela tenía que tener más "humor", así que pululan los chistes de sexo, pedos, vómitos, robots llorando y babeando, mamá Witwicky flipando por comer unos brownies de marihuana, dos nuevos autobots a los que apodé "Jar Jar Binks x 2" [N. de Ed.: OK, ya coin eso me convenciste, NO voy], un transformer de miles de años que camina con un bastón y que tiene problemas de incontinencia (no estoy inventando nada, eh)... Es así como una película divertidísima como fue la Transformers de 2007 se transforma en una parodia de sí misma que no le causa gracia a nadie, con una trama aburrida, predecible y plagada de lugares comunes. Debería empezar en el minuto 50, y recién en la única escena pulenta del film, cuando Optimus Prime le hace el aguante en el bosque a tres decepticons, uno se pregunta ¿para qué me hicieron ver todo lo anterior? Y seamos sinceros, ¿qué le cuesta al imbécil de Shia LaBeouf decirle a Megan Fox "te amo"? Mirá, SALAME: "Megan Fox, te amo. Estás más buena que tomar cerveza helada en verano". ¿A los pibes de hoy les sigue costando decir "te amo"? O a mis 31 ya estoy viejo, o los guionistas entienden poco y nada de los jóvenes de hoy en día...

Perlas blancas

Muy buena fotografía.
Los efectos especiales son del carajo.
John Turturro es un payaso, pero mínimamente levanta el film con sus apariciones.
Bumblebee es una masa.
Megan Fox [N. de Ed.]
Y no se me ocurre con qué más justificar los 20 mangos que te van a sacudir en la entrada del cine.


Conclusiones

Es innegable que las críticas son subjetivas (ya lo hemos dicho en el pasado) y que lo mejor es que cada uno forme su propia opinión. Pero se los dice alguien que se divirtió como un enano con la peli anterior, y que generalmente disfruta del cine como experiencia completa: Transformers 2 está más cerca del bochorno que de la consagración. Van a necesitar a Devastator para juntar toda la guita que van a levantar, pero después de más de dos horas de pantalla nos dejan una dura enseñanza: Los Transformers se pueden convertir en muchas cosas... excepto en una película buena. [i]

TRANSFORMERS: REVENGE OF THE FALLEN

Estreno
: Junio 24, 2009 (Argentina, México, EE.UU.
Reparto: Megan Fox, Shia LaBeouf, Isabel Lucas, Josh Duhamel, Rainn Wilson, Glenn Morshower
Dirección: Michael Bay
Guión: Ehren Kruger, Roberto Orci
Duración: 150 minutos
Países de origen: EE.UU.
Compañía: DreamWorks Pictures, Paramount Pictures

 

Sitio oficial

DÓNDE VERLA

 

blog comments powered by Disqus

Más chismes

  • 1
  • 2

Software gratuito para PC gamers – Convertidor de vídeos

irrompiblesDigital

[IRROMPIBLES] DIGITAL

Todos los números de la revista en formato electrónico. Suscribite.

Spanish English French Italian Japanese Portuguese